Miembros del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), la Policía de Costa Rica y autoridades de Barú, en la provincia de Chiriquí, conjuntamente con estudiantes y grupos cívicos, realizaron el fin de semana una macha simbólica para exigir un alto en los niveles de delincuencia en esta área.
Durante la marcha, los participantes exigieron un país más seguro en donde se siembre una cultura de paz.
El subcomisionado Oscar Beitia, jefe del Batallón Occidental de Chiiquí, argumentó el descenso de los casos delictivos, pero que hace falta más.
Anunció la instalación de seis puestos de control de seguridad que permitirá hacerle frente a esas situaciones.