Claves
Día de la tragedia
- Los hechos se remontan al 14 de febrero de 2013. Ese día Reeva, de 30 años, murió de cuatro balazos disparados por quien fuera su novio.
Escena mortal
- La víctima, quien también era modelo, recibió dos balazos en la cabeza, uno en la mano y otro en la cadera.
El móvil
- El atleta sostiene que se despertó en plena noche y se dirigió al balcón, escuchó ruidos. Temiendo que se tratara de un intruso, empuñó la pistola, encontró cerrada la puerta del baño y disparó a través de ella.
Momento de gloria
- Para aquella fecha, justo menos de un año, el sudafricano se había convertido en el primer atleta paralímpico de los tiempos modernos en competir en los Juegos Olímpicos, en aquel entonces en Londres 2012.
Pregunta clave
- La familia de la difunta la ha preguntado por qué no comprobó si su novia estaba con él antes de buscar y disparar al intruso.
La primer testigo en el juicio a Oscar Pistorius por asesinato declaró ayer haber oído gritos “espeluznantes” de una mujer antes del sonido de cuatro disparos la noche en que el atleta olímpico con ambas piernas amputadas mató a su novia.
Michell Burger, una mujer que vive en un predio vecino a la comunidad cerrada donde residía Pistorius, dijo que ella y su marido despertaron al escuchar los gritos horas antes del amanecer del 14 de febrero del año pasado, cuando Pistorius mató a Reeva Steenkamp de cuatro disparos a través de la puerta de su baño.
Pistorius admite haber matado a Steenkamp, pero ha dicho que cometió un terrible error al pensar que era un intruso peligroso en su casa.
El testimonio de Burger contradice la versión de los acontecimientos dada por Pistorius, porque él dijo que pensaba que Steenkamp estaba en la cama y él nunca habló de alguna mujer gritando.
“Fue muy traumático”, agregó Burger, hablando en Afrikaans a través de un intérprete y en respuesta a las preguntas del fiscal principal, Gerrie Nel. “Se podían oír gritos que hielan la sangre. No se puede traducir en palabras. La ansiedad en su voz y el miedo. Te dejan frío”, dijo.
Burger añadió: “Ella gritaba terriblemente y pedía ayuda a gritos”. Declaró que ella también escuchó a un hombre gritar en busca de ayuda antes de las cuatro detonaciones. Por su parte, Pistorius se declaró “inocente” ante las hechos.