El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, afirmó ayer que las pruebas de estrés de la banca europea, para que puedan ser creíbles, deben tener en cuenta el riesgo que entraña la crisis de las deudas soberanas.
Gurría, en unas declaraciones a la prensa, dijo no saber qué contiene la propuesta acordada el pasado domingo entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, pero dio una lista de elementos que debe incorporar la solución a la crisis de la zona euro, y citó la cuestión bancaria y la de la deuda.
Para el sector bancario, explicó que tiene que dar una solución a la capitalización de las entidades, la financiación en dólares y en euros (encontrar liquidez) y las pruebas de estrés.
Sobre estas últimas, insistió en que se debe incorporar el riesgo que puede suponer la actual crisis de deudas soberanas, y aunque no citó el caso del banco franco-belga Dexia, afirmó que es fundamental para tener credibilidad. El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) consideró que los líderes europeos deben gestionar el caso de la deuda soberana griega de forma diferente a los de Portugal e Irlanda.