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Sucede en campañas políticas
Durante las campañas políticas suceden muchas situaciones que son incontrolables, pero que debemos estar preparados para saber llevarlas y cómo hacerlo. Desde que se rumoraba que la señora Martita de Martinelli podría ser la compañera de nómina de José Domingo Arias, la oposición, que veía lejana la posibilidad de ganar las próximas elecciones, comenzó a elaborar la teoría de que esa era una fórmula para que el actual presidente continuara mandando y afianzaron la teoría de una reelección disfrazada.
Cuando, efectivamente, se decidió que la señora fuera la vicepresidenta, continuó y aumentó el bochinche, porque de eso viven, de la teoría en mención. Pero esta vez les resultó la manera de equilibrar la diferencia en las encuestas y la gente, aún la que pareciera pensante, lo creyó. No señores, no puede creerse todo lo que se diga porque mañana alguien lanza la teoría de que soy una ladrona, con el fin de hacerme daño, y sin ningún análisis ni averiguación, lo creen y lo difunden hasta convertir una mentira en verdad.
Quiero decirle a nuestros votantes, a los que me leen y a los que ellos puedan hacerlo extensivo, que no todo lo que brilla es oro y no todo lo que dice la oposición es verídico porque se vuelven locos. Al final, quien manda es quien tiene la banda presidencial puesta y, como decía el Dr. Arnulfo Arias, tongo bota’o no pone boleta. No es lo mismo ser presidente que esposo de la vicepresidenta y José Domingo ha demostrado que tiene suficientes pantalones para gobernar el día que gane.
Hace unos días, una persona se me acercó y me dijo que una vez ganara la nómina de J.D., Martinelli le daba un golpe de Estado para que su mujer fuera la presidenta y él gobernar a través de ella. Me reí hasta que me dio tos y sentí lástima por la persona que me habló en esa forma porque creí, antes de este encuentro, que era una persona pensante e inteligente. Le hice una pregunta: ¿Con qué poder lo haría si ya no es nadie si será un ex? No sabía cómo armar la respuesta y continué dándole razones por las que consideraba una tremenda estupidez pensar así.
Es hora de que pensemos con inteligencia, que razonemos con análisis sencillos que nos lleven al encuentro de la verdad, que dejemos de creer como verdaderas todas las mentiras que dice la oposición porque, si nos ponemos a pensar seriamente, como dicen en mi tierra: chille que están cogíos.
Tampoco digo que el triunfo de José Domingo sea seguro en este momento porque lo único seguro es la muerte; pero solo les pido que analicemos las cosas. Ellos tienen la libertad de decir lo que quieran e inventar lo que les venga en ganas porque ese es su derecho y estamos en democracia. Pero lo importante es que tengamos suficiente criterio como para discernir sobre lo que se dice y si se tiene base de sustentación para fundamentar esa posible verdad. Como ya dije, ellos pueden cantar gloria, pero en nosotros estará creerles o no.
Lo que más me duele es que nosotros, los simpatizantes de José Domingo, propagamos el bochinche inventado por la oposición, repito, sin base de sustentación y solo buscando un lado flaco para que la gente les crea ya que hasta eso han perdido: la credibilidad y la seriedad hasta para ser futuros presidentes de este país.
HACE UNOS DÍAS, UNA PERSONA SE ME ACERCÓ Y ME DIJO QUE UNA VEZ GANARA LA NÓMINA DE J.D., MARTINELLI LE DABA UN GOLPE DE ESTADO PARA QUE SU MUJER FUERA LA PRESIDENTA Y ÉL GOBERNAR A TRAVÉS DE ELLA...
Sí, me llama la atención que la campaña de José Domingo no haya respondido, diciendo una verdad de a puño y probar que la jugada sucia de la oposición es falsa con razones que les lleguen a nuestra gente y que les satisfagan para dejar de creer en ella y para afianzar en el voto a este candidato.
No es mi intención hacer una apología suya porque no es lo que busco. Solo quiero decirles a los que les llegue, que piensen dos veces antes de tomar una decisión para que no se equivoquen con el voto el 4 de mayo. Lo que se dice es una cosa y la realidad es otra. No es cierto que Martinelli se reelija si gana nuestra nómina. Les aseguro que solo tendrá la satisfacción de ver ganar a su esposa y el resto vendrá positivamente.