Inversión
- 8% más del costo de un proyecto es la suma que se invierte en un proceso limpio de construcción.
- 15% aumento del costo de la obra que se desarrolla si se implementa productos y materiales verdes.
Obras verdes
- 5 o seis edificios verdes podrían existir en el país al final de este año, 2014.
- 10 edificaciones sostenibles o verdes será el total para el año 2015.
- 40 o 50 obras verdes debería haber en el país, tomando en cuenta la cantidad de proyectos.
Efectos
- Hace casi ocho años, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) elaboró una guía de producción
- en la que se establece que el sector de la construcción es una actividad económica que genera un alto impacto ambiental, debido al elevado consumo de recursos naturales y energía, y a la generación de residuos y emisiones contaminantes, tanto en la etapa de construcción como en su vida útil.
- Además, la construcción de edificios, así como la edificación de infraestructuras de obra civil
- es una de las actividades humanas que consume más materiales, si se considera no solo la actividad estricta de construir, sino la que lleva asociada la consecución y elaboración de los materiales de construcción.
- Por cada metro cuadrado de edificio construido, se gastan
- aproximadamente 2.7 toneladas de materiales. Los materiales son naturales y químicos.
Majestuosos rascacielos, modernos corredores viales, lujosos centros comerciales y de oficinas, además de un sinfín de proyectos en plena construcción evidencian el dinamismo de la industria de la construcción en Panamá, que crece a pasos agigantados.
Sin embargo, la realidad es otra cuando evaluamos qué tan limpias o sostenibles son estas construcciones, materia en la que el país está en “pañales”, según los especialistas.

Alexis Fletcher, miembro de la Comisión de Medioambiente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), señala que aunque existen iniciativas por parte de la empresa privada, aún falta mucho por hacer.
Actualmente esta comisión de la Capac está enfocada en lograr que la mayor cantidad de empresas en Panamá lleven a cabo de manera limpia sus procesos de construcción; sin embargo, solo se ha logrado que algunas lleven a cabo este tipo de prácticas.

El minúsculo número de empresas que hoy tratan de construir limpio cuentan con un importante número de proyectos en el país, lo que es muy positivo, según Fletcher.
Empero, el concreto tirado y que se solidifica en las carreteras es el reflejo de la precariedad que experimenta Panamá, en lo que respecta a construcción limpia, manifiesta la arquitecta y ambientalista Raisa Banfield, quien coincide con Fletcher.
Costos
El especialista explica que lo que sucede es que un proceso de construcción limpia consiste en que desde el día uno, del inicio de la obra, todas las actividades que se ejecutan para la construcción deben realizarse de manera adecuada.
El movimiento de tierra, los desechos de la obra e incluso la limpieza de los camiones cuando mueven la tierra deben tener un manejo adecuado.
Pero estas prácticas correctas tienen un costo, que constituye el mayor obs-táculo para que la actividad se desarrolle en el país de manera limpia.
Fletcher asegura que estas medidas, dirigidas al cuidado del medioambiente, incrementan un 8% el costo de un proyecto.
Por esta razón, entre las empresas que no las practican están las medianas y pequeñas, pues tienen menos recursos que las grandes.
Pero si por el aumento del 8% en el costo de los proyectos la industria está dando sus pinitos en el correcto manejo de los desechos, entonces la situación es más grave cuando se trata de construcción verde.
De acuerdo con Fletcher, el uso de productos verdes como iluminación led, pintura sin plomo y sin contaminantes, cielorraso sin elementos contaminantes, vidrios y fachadas que bajan el consumo energético incrementan el costo de la obra hasta en un 15%.
Se puede decir entonces que si un desarrollador desea ejecutar una obra, a través de un proceso limpio y con sistemas constructivos y productos verdes, el costo del proyecto aumentaría aproximadamente un 23%.
La incidencia del costo en la toma de decisión de un promotor es notable.
“Este año podríamos llegar a contar con unos cinco o seis edificios verdes, y el otro año es posible que contemos 10, pero con tanta actividad constructiva que experimenta el país, debería haber unos 40 o 50, asegura Fletcher.
Iniciativas
La Capac lleva a cabo foros sobre este tema para capacitar y motivar a sus agremiados para que construyan de manera limpia.
“E s posible mantener las áreas de trabajo menos contaminadas, procesar los materiales que se pueden reciclar y disponer de estos desechos en los lugares adecuados, además, contratar a las compañías que se dedican al manejo de estos residuos”, manifiesta Fletcher.
Agrega que ya hay empresas que están practicando estas correctas actividades, y evitan así que los residuos sean recogidos por camioneros, que los depositan irresponsablemente dos lotes más adelante, lo que generalmente sucedía.
El especialista sostiene que existe en Panamá un buen número de empresas que se dedican a manejar estos desechos, pero muchas constructoras o promotoras lo desconocen.
“Hay empresas que se dedican a la recolección y reciclaje de basura o desechos de la construcción, como caliche, material que en otros países se usa como un agregado para concreto; aluminio; cartón; restos de cielorraso y concreto; pedazos de bloque, etc., expresó.
Sin embargo, destaca que los incentivos gubernamentales son importantes para impulsar estas prácticas y aún permanecen inexistentes.
Mientras, para Banfield, lo que se necesita, más que incentivos o subsidios, es adecuar a las necesidades ambientales actuales los criterios de diseño y construcción.
Agregó que en Panamá las edificaciones que se construyen de manera limpia y sostenible, por lo general son aquellas que aspiran a una certificación Leed, que es un reconocimiento para edificios sostenibles, desarrollado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos.
Pero, además, la experta asegura que si se practicaran las normas de la correcta construcción que han existido siempre, no sería necesario llegar a certificaciones Leed para tener procesos más limpios .
En tanto, el exdirector ejecutivo del Green Building Council Panamá, Consejo de la Construcción Ecológica de Panamá, Edilberto Esquivel, coincide con Banfield, y señala que sí son necesarios los incentivos y la adecuación de las normas.
Indicó que diferentes entidades trabajan en establecer algunos incentivos, a través de la ley Uree, (Uso Racional y Eficiente de la Energía ).
Señaló que buenas prácticas generan edificaciones de mayor calidad.