Una “cromoterapia” al estilo Perkins

El pintor americano Rocky Perkins no escatima en reflejar su buen sentido del humor muy característico de los “baby boomers” (nacidos entre 1946-1964), quienes vivieron a plenitud la época de la rebeldía de los “hippies” y el desenfreno por el “rock and roll”.

Su técnica a simple vista deja ver en la superficie, texturas de pasta, trazos intermitentes hechos con espátulas y también aplica unas manchas de acrílico en su estado natural, para crear una gama de colores en diferentes capas.

Perkins es un pintor de retratos, paisajismo y abstraccionismo, y diversifica su técnica entre acrílico, óleo y veladura, pero conserva su espíritu “de niño soñador” porque deja entrever su faceta de caricaturista.

El retratista nos aclaró que en la actualidad no es común pintar con la persona posando por horas, logrando que el o la modelo se canse y se mueva y se malogre su concentración.

Su secreto está en tomar fotos, grabar videos del cliente para documentar sus ángulos en tercera dimensión, y ver todas facciones y sus movimientos gesticulares para darle mas realismo a su obra.

En el abstraccionismo, el pintor contó siete capas una seguida de la otra, en una de sus obras, para que vieramos el movimiento que estas van adquiriendo gracias a sus improvisaciones bien pensadas.

En el paisajismo se aprecia cómo Perkins juega con el realismo, la coloración y la distorsión de las formas para darles movimiento.

Sus caricaturas pintadas sobre madera, son enternecedoras y llamativas, donde se pueden disfrutar de una serie de dos cuadros de un felino parrandero conocido como “Tropi-gato”, en acrílico y formato pequeño.

Estos cuadros no serán magnas obras, pero logran robar las miradas de grandes y pequeños amantes de las artes pictóricas.


Categoría
fecha edicion
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742516
autor
Giovanna Ortíz Ros (giovanna.ortiz@epasa.com)
Fecha y hora de publicación