Opina que la escuela vida está llena de ciclos, es un constante nacer y renacer.
Para la autora panameña Maritza López Lasso, quien luego de vivir 25 años en Europa (Francia, Italia y Suiza) retorna a su terruño con el entusiasmo e iniciativa que la caracterizan y además de traer varios libros inéditos consigo, vino llena de motivación y proyectos.

Ella ha publicado dos novelas (“Ajuste de cuentas” y “Pasión y fe”), un poemario (“El corazón con que vivo”) y un libro de relatos (“Pasión con fondo de guerrilla”). En este último presenta “relatos que muestran la barbarie de los humanos, víctimas de la ignorancia, la violencia y el egoísmo”.
Opina que el principal talón de Aquiles del mundo es la falta de amor.
“Si hiciéramos todo con amor, comenzando por amarnos a nosotros mismos, crearíamos en y alrededor de nosotros una energía positiva imposible de vencer”, afirma Maritza y he aquí que abre su corazón y nos habla de su mundo espiritual, que es rico, así como de las muchas bendiciones que ha recibido y de lo privilegiada que se siente con las oportunidades y retos que tiene a diario, que le ayudan a aprender y crecer.
Asocia éxito con sentirse en paz consigo y los demás; y, ve el fracaso como una manera de ganar experiencia y aprendizaje.
A continuación parte de una entrevista con esta multifacética coterránea, siempre dispuesta a aportar en la construcción de un mundo mejor.
¿Cómo ha sido la experiencia de vivir más de dos décadas en Europa y volver a tu país natal para tratar de abrirte paso?
Dejar Europa, donde viví 25 años repletos de extraordinarias experiencias, para abrirme paso en mi país natal representa un gran desafío. Fue en Europa donde nacieron y viven mis hijos, donde he tejido amistades que, en su momento, reemplazaron a mi familia, donde surgió esta necesidad de expresar sentimientos e ideas por medio de la palabra escrita.
La decisión de volver a Panamá ha representado una gran lucha entre mi razón y mi corazón. La razón me decía que mis proyectos eran demasiado ambiciosos y que era una locura dejar las comodidades y la tranquilidad de mi vida allá en Europa para volver a un país donde tal vez sólo encontraría puertas cerradas. Mi corazón afirmaba que los caminos que debía recorrer por aquellas lejanas tierras habían sido explorados y que había llegado para mí el momento de traer a esta parte del mundo mi experiencia.
Ante toda evidencia, mi corazón ha vencido a la razón. Desde mi llegada, a principios de agosto, he encontrado solo brazos abiertos. Tengo la impresión de que mis manos no son lo suficientemente grandes para recibir las satisfacciones que estoy recibiendo.
Háblame de manera sucinta de los temas que tratas en tus obras.
Mis libros tratan sobre temas humanitarios y existenciales. Me apasiona el comportamiento humano. He pasado casi toda mi vida observando a mis semejantes, pero, sobre todo, observándome a mí misma y tratando de mejorarme como ser humano. He encontrado algunas respuestas a mis interrogantes existenciales e intento compartirlas con mi prójimo.
Tú eres muy espiritual.
¿Cómo comenzó ese viaje interno, de qué manera te ha ayudado a encontrarte, crecer y buscar tu razón de ser?
Me considero como un ser espiritual. Desde muy joven (10 ó 12 años) comencé a interrogarme acerca de “quién soy” y “adónde voy”. Traté de encontrar respuestas a estas interrogantes en las religiones, ya sea yendo a reuniones en distintas casas de adoración o leyendo directamente cuantos libros sagrados cayeran en mis manos. Sin embargo, lo que más me ha ayudado a encontrarme ha sido la escritura. La escritura ha sido como un tubo de escape por medio del cual he podido evacuar una gran cantidad de emociones.
En la práctica de la escritura mi más aliada compañera ha sido la soledad. En la tranquilidad de mi casa, allá en Ginebra escribí novelas, cuentos, poemas, piezas de teatro y hasta guiones para películas. Cada una de mis obras ha surgido como una inquietud muy profunda relacionada con mi experiencia de vida.
Otras armas poderosas en mi viaje interior han sido la meditación y la contemplación. A veces, contemplando el movimiento de un árbol o el vuelo de un ave siento que me fundo con el viento, que soy el viento que acaricia las ramas y que sostiene al ave.
¿Sientes tú que, de alguna manera eres peregrina en varios mundos? Explicar la respuesta, por favor.
Me considero una peregrina. Voy de un país a otro, conociendo, aprendiendo, compartiendo experiencias. Cuando me doy cuenta que el camino que debía recorrer ha sido transitado, me despido de ese mundo y, con esperanza en la vida me lanzo a nuevas aventuras.
Amo todos los países en los que he vivido porque cada uno de ellos ha contribuido a que yo sea el ser humano que soy en la actualidad.
¿Cómo te describirías como persona?
Soy un ser humano que ama la vida y todo cuanto hay en ella. Me veo como alguien que pasa por la vida sembrando semillas de amor. Me gusta escuchar las inquietudes de mi prójimo y compartir mis experiencias sobre todo si éstas pueden ayudar a otros.
Me considero alguien positivo. Tengo plena confianza en la vida. Creo que todos los eventos, aún aquellos que a primera vista parecen negativos, son importantes y tienen su razón de ser.
¿Qué traes en tu equipaje? Háblame de tus proyectos literarios, en TV y en la pantalla grande.
El principal componente que traigo en mi equipaje es mi gran experiencia de vida y las ganas de compartirla.
Tengo la intención de publicar, a corto plazo, una novela de suspenso y un conjunto de relatos en edición bilingüe (español y francés) y de dirigir un cortometraje basado en uno de mis cuentos.
A largo plazo espero dirigir un largometraje sobre el tema del matrimonio y una serie de televisión relacionada con la unión mundo visible-invisible. También tengo la intención de presentar, a la televisora que muestre mayor interés, un programa de televisión sobre temas espirituales. Tanto el guión para el largometraje como los programas piloto para la serie y el programa de TV están listos para ser presentados al equipo de producción.
Por ahora me ocupo de consolidar mi obra y de las publicaciones a corto plazo. Tengo confianza en que, llegado el momento, las puertas de la televisión se abrirán como se han abierto las del ámbito literario.
Me gustaría conocer algunas reflexiones tuyas sobre la felicidad y la vida y la muerte.
-La felicidad.
Creo que la felicidad, mientras no sepamos quiénes somos y hacia dónde vamos, es un estado de ánimo pasajero. A medida que nuestro viaje interior se hace más profundo, nuestra luz interior se hace más brillante y con ésta, nuestra felicidad. Cuando comprendemos desde nuestro interior que somos seres espirituales que hemos venido a hacer la experiencia de la vida material, descubrimos la luz de la felicidad permanente.
-Vida/muerte
Creo que la vida está llena de ciclos, de continuos períodos de nacimiento-desarrollo- muerte. Cada mañana un día nace y cada tarde el día muere. Cuando venimos al mundo morimos al ciclo de los nueve meses pasados en el vientre materno para nacer en el mundo terrestre. Después de n años, volvemos a morir para luego renacer en otro mundo.