Al concluir la segunda jornada bursátil de la semana en Nueva York, por un euro se pagaban 1,3907 dólares, comparado con 1,3929 del lunes, de tal forma que para hacerse con un "billete verde" hacían falta hoy 0,7191 euros, frente a los 0,7180 de la jornada anterior.
La divisa estadounidense también ganó terreno frente al dólar canadiense, mientras que perdió posiciones ante la libra esterlina, el franco suizo y el yen japonés, de manera que un dólar se cambiaba hoy a 76,085 yenes respecto a los 76,101 del cierre precedente.
El dólar se vio presionado al alza respecto al euro por la inquietud entre los inversores ante la cumbre de líderes europeos de mañana en Bruselas, de la que se espera que salga un paquete de medidas para acabar con la crisis de deuda en el Viejo Continente.
La cancelación de la reunión previa de los titulares de Finanzas de la Unión Europea debilitó a la moneda única europea, que llevaba cinco jornadas consecutivas de subidas ante el dólar.
Esa circunstancia, unida a la caída en la confianza de los consumidores y a resultados empresariales peores de lo esperado en Estados Unidos, provocó que Wall Street terminara la sesión con un descenso del 1,74 %.
La bajada de la bolsa neoyorquina reforzó al dólar como un valor seguro para que los inversores depositen su dinero.
Por otra parte, la divisa estadounidense llegó hoy a cotizar por debajo de la barrera de los 76 yenes, con lo que se colocó a niveles que no se veían desde la II Guerra Mundial ante la divisa nipona, que este año se ha apreciado a raíz de la volatilidad del mercado bursátil.