Hollywood contagia

No se lleve la mano a la cara, no toque nada. Quédese en su casa y no establezca contacto social con nadie.

Existe un nuevo virus, que ahora es una pandemia, que día a día mata a miles de personas. No es el SARS, ni la gripe aviar ni el H1N1. Los gobiernos intentan conseguir una vacuna en tiempo récord, mientras, conspiraciones y el pánico están al día.

El director Steven Soderbergh es una rareza de Hollywood: puede realizar grandes producciones y sagas como “Erin Brockovich”, “Traffic” y “La Gran Estafa” como películas mucho más pequeñas y experimentales e incluso documentales.

“Contagio”, su nueva película, tiene el estilo de uno de sus filmes más celebrados de 2000 llamado “Traffic”. Los hechos se precipitan, todo sucede de manera sostenida y va creciendo sin que sus protagonistas puedan hacer demasiado para que se detengan.

La trama es tan potente en las películas de Soderbergh que se lleva consigo a sus protagonistas, en su mayoría grandes estrellas de Hollywood como: Matt Damon, Kate Winslet, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Laurence Fishburne, Marion Cotillard, –incluso es bastante duro e incomprensible para el ojo del espectador ver en “Contagio” morir a sus héroes de una manera tan dura y seca– y arrastra también en ese torbellino de sentimientos a los espectadores.

La película no es apta para hipocondriacos, sus sobreimpresos: “Día 2”, “Día 5”, “Día 15”, etc., son como un reloj que llena de nerviosismo y hiela el aliento. El espectador por un rato, no podrá salir tranquilo de la sala –ni sentirse en paz con la persona desconocida de la butaca de al lado– de seguro no querrá tocar ningún objeto ni llevarse las manos a la cara (según estudios, una persona promedio puede llevarse las mismas a su cara hasta 3000 veces por día)

Aunque Soderbergh hace ciertas concesiones al melodrama cinematográfico, a lo políticamente correcto, y fragmenta demasiado el relato en muchas historias paralelas, el final es en cierta medida más esperanzador que en “Traffic”, y por ello sigue siendo un eximio narrador y un digno heredero de los clásicos directores norteamericanos, capaces de elegir sus proyectos, de saltar de género en género y salir airosos.

“Contagio” termina siendo un “thriller” difícil de ver –sobre todo en su inicio–, pero también una película que crecerá posterior a su visión y logrará que todo el que la vea indague finalmente, ¿hasta qué punto lo más humano del ser aflora en momentos de crisis?

De lo mejor de Hollywood, pero en un estilo bien seco.
“Creo que siempre es irresistible ver a personas luchando con un problema del mundo real, especialmente uno con un reloj haciendo tictac, donde hay mucho en juego”, declaró el director Steven Soderbergh, cuya nueva película, hace surgir preguntas sobre lo que podría pasar, a nivel personal, nacional y mundial, si una enfermedad mortal desconocida que se está reproduciendo rápidamente pudiera contagiarse en forma descontrolada.

La inspiración para “Contagio” surgió de una conversación, con la que cree que “todos podemos identificarnos”. Al trabajar juntos en su anterior proyecto, “The Informant”, Soderbergh y el guionista Scott Z. Burns viajaron bastante. Burns recuerda: “Steven y yo pasamos mucho tiempo volando, y hablamos sobre lo frecuente que parece que la gente se enferma cuando viaja. Así que la idea comenzó como una exploración de la vulnerabilidad de los seres humanos en lugares públicos. Creo que todos nosotros, al enfermarnos, tendemos a tratar de recordar los días pasados, con quién hablamos, junto con quién nos sentamos, o tocamos. Es la naturaleza humana”.

“No sucede a menudo tener la oportunidad de hacer una película que toca temas que les interesan a todos, y que al mismo tiempo sea un ‘thriller’ entretenido”, agrega Soderbergh. “Cuando Scott y yo hablamos de hacer una película seria sobre una pandemia, pensé que por todo lo que ha estado pasando en el mundo, además de todos los avances en medicina y tecnología, teníamos que enfocarlo desde un ángulo ultrarrealista. Habiendo realizado toda la investigación, ya no voy a pensar del mismo modo sobre cómo interactuamos unos con otros. No puedes sumergirte en este mundo sin quedar afectado para siempre”.


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744875
autor
Nicolás Kusmin (Especial para Ey!)
Fecha y hora de publicación