La aerolínea australiana Qantas reanudó sus vuelos tras la crisis causada por su propia decisión de suspenderlos por un conflicto laboral, aunque será el próximo miércoles cuando restablecerá plenamente el servicio.
El primer avión en despegar fue el QF438 entre Melbourne y Sídney, y desató un estallido de euforia en la terminal nacional de esa ciudad del sureste de Australia que hoy celebra la emblemática Copa Melbourne, acontecimiento hípico que paraliza al país.
En la terminal internacional del aeropuerto de Sídney, el primer vuelo en salir fue uno hacia Yakarta, mientras que el primer avión en aterrizar procedía de la ciudad neozelandesa de Christchurch.
Las puertas de embarque en Sídney también se abrieron para los viajeros a Los ngeles y Dallas, en Estados Unidos.
En Los Ángeles, partió un vuelo con destino Sídney, informó el Canal 10 de la televisión australiana desde esa ciudad estadounidense donde centenares de personas siguen bloqueadas producto del conflicto laboral que se ha producido a lo interno de la reconocida línea aérea.
El director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce, el gran vencedor de esta crisis porque ha conseguido lo que buscaba, el cese de las huelgas, anunció hoy que los servicios se normalizarán en las próximas 24 horas.
El ministro australiano de Transporte, Anthony Albanese, informó al Parlamento que su Ministerio y la Autoridad Civil para la Seguridad Aérea estiman que Qantas “no estará completamente operativa hasta el miércoles” como una forma de sinceridad con los clientes.
Albanese agregó que Virgin Australia había puesto a disposición de quien los necesitase unos 3,000 asientos adicionales para afrontar el caos de pasajeros y recordó que desde el sábado la competidora de Qantas ha transportado a 75,000 personas a destinos nacionales e internacionales.
Las acciones de Qantas se han apreciado un 4% este lunes en el mercado bursátil australiano, aunque la agencia Standard & Poors rebajó la calificación de la compañía de estable a negativa.