Los principales sindicatos de Portugal rechazaron frontalmente un posible aumento del horario laboral en media hora, mientras que el Gobierno luso defiende la medida al considerar que estimula la productividad en tiempos de crisis.
La Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP, comunista) y la Unión General de Trabajadores (UGT, socialista) tildaron la propuesta gubernamental de "farsa" y alertaron que "no se juega con la concertación social".
El secretario general de UGT, Joao Proenca, teme que la medida, que, sostuvo, no tiene parangón en toda la Unión Europea, lleve a una destrucción del horario de trabajo, por lo que merece el "repudio total" del sindicato.
Representantes sindicales y gubernamentales se reunieron hoy para discutir sobre esta polémica propuesta, incluida en el borrador presupuestario para 2012.