Impresionante estabilidad, potente y muy bien equipado

¡Dime en qué Land Rover andas y te diré quién eres!, es la frase que podríamos aplicar a cada conductor de un vehículo de esta marca. Y es que cada uno tiene un estilo propio y provoca diferentes sensaciones como es el caso del Freelander 2, un auto que se caracteriza por su excelente estabilidad, comodidad y un equipamiento digno de envidiar, que contribuye a que tu experiencia a bordo sea la mejor.

Conducir este auto es un placer, ya en la forma de encendido, insertando un sensor en lugar de una llave y ayudándote con el botón pulsador sabes que lo que te espera a bordo es toda una aventura. El puesto de conducción es diferente, ya que el asiento está en una posición más alta respecto al suelo, dejando las piernas de manera más vertical. Esto facilita la visibilidad; además, las regulaciones de los asientos delanteros son electrónicos, facilitándole de manera rápida y sencilla adquirir la posición más adecuada a su gusto.

Por su parte, el timón se puede ajustar a tu medida, tanto en altura como en profundidad ya que es telescópico.

Experiencia de manejo.
Al iniciar la marcha se nota que el auto es pesado pero con mucha fuerza y potencia, ya que al acelerar aumentan las revoluciones y el vehículo comienza a demostrar que los 233 CV de potencia con los que está dotado no están allí por casualidad.

Eso sí, a medida que avanzas en tu recorrido compruebas lo que al primer contacto intuías: una actuación excepcional en carretera y habilidades todoterreno líder en su clase. En ese sentido, el auto te deja impresionado.

Gracias a sistemas como "Terrain Response", que se trata de un mando que te permite seleccionar mediante una rueda el tipo de superficie sobre las que circulas, solo tienes que girar la rueda para elegir el modo deseado que aparecerá indicado en el cuadro de instrumentos y de manera automática la computadora gestiona los controles electrónicos del auto elegidos para la conducción. Otro sistema que mejora el manejo es el HDC (Control de Descenso de Pendiente), que te ayuda a controlar y regular la velocidad a través de los frenos, al descender pendientes bastante pronunciadas.

Estabilidad en curvas.
El Freelander 2 no es un auto tosco a pesar de su peso y tamaño, tampoco tiene esa ligereza a la hora de trazar una curva que un sedán tradicionall, pero sí es un todoterreno fiel a las trayectorias del volante.

La tracción total con la que cuenta, unida al Control de frenado de Curvas (CBC), Control de Estabilidad Dinámica (DSC) y Control de Estabilidad Antivuelcos (RSC), brinda un plus de garantía y confianza que te hace salir de las curvas con mayor tranquilidad.

En carretera o en ciudad, gracias a su suspensión, es capaz de absorber cualquier deficiencia en el asfalto, evitando bruscos balanceos de la carrocería y molestias a los pasajeros; es un auto que en todo momento va pegado al suelo. El carro cuenta con sensores de lluvia, luces automáticas y lavador de faros.


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746738
autor
Julio Ariel Cedeño (julio.cedeno@epasa.com)
Fecha y hora de publicación