Portugal no logró llegar ayer al montante máximo de su emisión de letras a tres meses, pese a pagar un interés ligeramente más elevado que en la última subasta equivalente, y acabó por colocar 1,244 millones de euros.
Los inversores exigieron a cambio de comprar estos títulos una rentabilidad del 4.99%, unas centésimas por encima de la anterior emisión similar, hace apenas dos semanas.
La incertidumbre generada por el anuncio del Gobierno griego de someter a referéndum la decisión de aceptar un segundo rescate acordado por Bruselas ha afectado también a Portugal, uno de los tres países europeos -junto con Grecia e Irlanda- que solicitó la ayuda financiera de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Tesoro luso, que tenía previsto colocar entre 1,000 y 1,500 millones de euros, decidió cortar la emisión de ayer en 1,244 millones, la mayor cantidad que estaban dispuestos a comprar los inversores a un interés inferior al 5%. La demanda total para adquirir estos títulos a tres meses duplicó la oferta, igual que en la última ocasión.