Oscar Pistorius pidió a un amigo que asumiera la culpa cuando una pistola se disparó por accidente en un restaurante en Johannesburgo semanas antes de que matara a tiros a su novia, testificó ayer un testigo en el juicio por asesinato.
El testimonio del boxeador Kevin Lerena está relacionado con los cargos contra Pistorius por armas de fuego y siembra dudas sobre el carácter de un hombre que insiste en que disparó por accidente a Reeva Steenkamp en su hogar en la madrugada del 14 de febrero del año pasado. La fiscalía dice que disparó a propósito a su novia.
“Hubo un silencio total”, recordó Lerena, quien señaló que quedó estupefacto y tenía sangre en un dedo donde rozó la bala.
Lerena dijo que antes que se acercara el encargado del restaurante, Pistorius pidió a Fresco que asumiera la responsabilidad por el disparo.