Director de MasterCard para Panamá, El Salvador y Nicaragua
Para las empresas de medios de pagos y para los bancos, es muy importante evitar los fraudes en las transacciones de nuestros tarjetahabientes, por ello, nos mantenemos en una constante educación financiera para que las personas que adquieran una tarjeta, ya sea de débito, crédito o prepago, se sientan seguras del producto que están adquiriendo.
La seguridad es muy importante en especial cuando hablamos de tecnología, proteger tus datos financieros como el PIN o contraseña, no firmar papeles en blanco, guardar todos los recibos para compararlos con tu estado de cuenta, tener esta información en un lugar seguro, usar sitios webs seguros (https), no hacer transacciones online si estás usando una red de internet pública, son algunos de los consejos que inculcamos para evitar algún inconveniente con la información de su cuenta bancaria.
En temas de leyes, el artículo 287 del Código Penal de Panamá es específico al referirse a los Delitos Contra el Patrimonio Económico, el cual señala que “el que haga uso de una tarjeta de crédito o débito no expedida en su favor, será sancionado con pena de cuatro a seis años de prisión”. Los tipos de fraude más comunes en Panamá son la clonación de tarjetas, el robo de estas para compras fraudulentas y cargos por internet.
La clonación de tarjetas es un problema a nivel mundial, es por ello por lo que las empresas de medios de pagos hemos llegado a un acuerdo con los bancos y las autoridades gubernamentales mundiales para proporcionarle un chip a todas las tarjetas, y en algunos casos se mantiene la banda magnética además del chip.
El 12 de octubre de 2012 entró en vigor la regla de cambio de responsabilidad, en la que el banco emisor o adquirente que no esté preparado con la tecnología de chip será responsable del monto del fraude que se genere al momento de realizar una transacción, y desde enero de 2014 es obligatorio el uso de esta tecnología en los bancos en Panamá.
La tecnología de chip ofrece el más alto grado de protección contra fraude o falsificación, solo puede activarse cuando se pone en contacto con una terminal. Además, el uso de un PIN proporciona una característica de seguridad adicional por tarjetas extraviadas o robadas.
Las tarjetas con chip son más poderosas que las tarjetas tradicionales de banda magnética porque contienen pequeñas computadoras que hacen que las transacciones sean más seguras, adicionalmente ofrecen mayor capacidad de almacenamiento que la banda magnética y permiten manejar más de una aplicación en las tarjetas, lo cual las hace muy convenientes para incorporar programas de lealtad, beneficios sociales, transporte, entre otros. De ahí que se estima que el crecimiento de comercios interesados en implementar esta nueva tecnología será exponencial.
En todo el mundo, las tarjetas inteligentes o chip se han colocado como el medio para ofrecer seguridad sin precedentes a los consumidores y negocios. Al cierre de 2012, a nivel mundial se contaba con 785 millones de tarjetas migradas, 23.8 millones de terminales punto de venta y más de 825,000 cajeros ATM.
La seguridad es una de las propiedades más importantes de las tarjetas con chip y se aplica en diferentes niveles y con distintos mecanismos, por eso se ha convertido en la norma global para las tarjetas de pago. Además, permite validar la identidad del titular de la tarjeta y registro de la transacción. La tendencia es que desaparezcan las tarjetas de banda magnética; sin embargo, no hay fecha definida.