Se observaron dos comportamientos de búsqueda de primicia en las abejas melíferas: unas se encargaban de explorar sitios y otras de proveer comida. Cuando una colonia de abejas deja atrás sus domicilios, la colmena se fragmenta y el enjambre debe hallar una nueva morada.
Se descubrió que durante
crisis, algunas abejas se dedican a la caza de una colmena. Estas abejas,
exploradoras son 3.4 veces más propensas a convertirse, también en proveedoras
de alimentos.
Además los resultados
sugieren que las abejas, otros animales y los seres humanos, utilizan el mismo sistema genético en
la evolución del comportamiento pues los genes codifican algunas vías
moleculares, para ejercer un parecido tipo de conducta,
pero cada especie se adapta, de una manera específica.