Para preparar unas pechugas de pollo doraditas y jugosas haz lo siguiente:
- Mezcla
el jugo de un limón y dos cucharaditas de miel de abeja
- Deja marinar las pechugas por una hora.
- Cocina las pechugas a fuego lento para que conserven su jugo.
- Voltea varias veces las pechugas mientras se cocinan para que se doren bien por ambos lados y no se sequen.