¿Saben por qué?
La razón teórica de esto es que la Coca-Cola común se encuentra compuesta de una alta concentración de azúcar, mientras que en la Coca-Cola de dieta el azúcar es sustituida por edulcorantes.
El azúcar como compuesto es mucho más denso que el endulzante sin calorías y eso hace que el peso entre una y otra varía, más allá de las libras que uno gane o pierda consumiendolas.