relevancia, ya que, el número de puntos que se restarán por infracción se corresponderá con las veces en las que la citada publicación se haya "rebotado" (es decir, copiado y publicado en otros perfiles). Las condecoraciones y los símbolos por penalización no faltan en este sistema, donde existen "usuarios de alto crédito" y de "bajo", según los puntos que tengan, que verán aparecer en sus perfiles distinciones positivas o negativas, como un símbolo de un triángulo con una pequeña exclamación su interior cual señal de tráfico. La red social no exime al usuario de la posibilidad de cambiar su condición en Weibo. Dependerá del tiempo que mantenga un "buen comportamiento": en el caso de disponer de 0 a 60 puntos, sólo hará falta dos meses "sin infracciones" para recuperar la totalidad del crédito, y uno, si se posee entre 60 y 80.
"El futuro de China se va a dividir en dos partes: los que usan las redes sociales para hablar de los errores de la sociedad china y los que se dedican a controlar a éstos", auguraba un internauta. Y es que, el control sobre los servicios de microblog ha ido escalando puestos este año, con la paralización del servicio de comentarios durante varios días "para limpiar rumores", tras las historias difundidas sobre disparos en Tiananmen o en Zhongnanhai (residencia de los líderes comunistas y sede del Ejecutivo), o la entrada de vehículos militares en Pekín.
Esta última medida instaurada en Weibo ocurre en un momento muy tenso para el Gobierno chino, debido a la transición de poder que habrá, en principio, en octubre, y a la reciente destitución de uno de sus líderes más carismáticos, Bo Xilai, seguido del mediático caso de la fuga del disidente Chen Guangcheng y su posterior marcha a EEUU