Los fragmentos de Awsard son de color muy negro por ser un meteorito carbonatado, muy rico en carbón, lo que permite a Ibhi suponer que pueda contener moléculas orgánicas, de gran valor científico porque podrían dar indicios sobre el origen de la vida en la Tierra, sostiene. Ibhi afirma que las rocas originarias de meteoritos pueden contener microdiamantes, pero tanto este detalle como la cuestión de las moléculas sólo podrán saberse cuando se lleven a cabo análisis más especializados para los que no se cuenta con medios en Marruecos.
Hallan fragmentos de un meteorito "no alterado"
El descubrimiento ocurrió cuando unos soldados marroquíes de los desplegados en el territorio saharaui en Awsard, junto al muro de contención contra el Frente Polisario, observaron una estrella fugaz de color muy blanco que terminó en una serie de explosiones estridentes.
El fenómeno llamó su atención y enviaron una misión al lugar donde se había producido la explosión: al cabo de pocas horas, dos personas distintas habían encontrado fragmentos del meteorito, que sumaban más de 300 gramos. Eran producto de lo que los expertos llaman "una lluvia de meteoritos".
Los fragmentos están en posesión del profesor Abderrahman Ibhi, experto astrónomo y profesor en la Universidad Ibn Zhor de Agadir, relató la historia.
Según Ibhi, es un meteorito asteroidal casi no alterado, ya que se ha encontrado muy poco después de su caída en la tierra, cuando lo frecuente es que aparezcan muchísimos años después y estén profundamente alterados por el oxígeno y el agua, dos elementos que no están en su hábitat original.
Ibhi piensa que estos fragmentos proceden de un asteroide, enormes rocas de toneladas situadas entre Marte y Júpiter, que al estrellarse entre sí originan lluvias de meteoritos que viajan por el espacio, y en algunos casos llegan a la Tierra.
Los fragmentos de Awsard son de color muy negro por ser un meteorito carbonatado, muy rico en carbón, lo que permite a Ibhi suponer que pueda contener moléculas orgánicas, de gran valor científico porque podrían dar indicios sobre el origen de la vida en la Tierra, sostiene. Ibhi afirma que las rocas originarias de meteoritos pueden contener microdiamantes, pero tanto este detalle como la cuestión de las moléculas sólo podrán saberse cuando se lleven a cabo análisis más especializados para los que no se cuenta con medios en Marruecos.
Las universidades podrían encargarse de este análisis detallado son las de Orleans, en Francia, y la de Ferrara, en Italia, con las que Ibn Zhor tiene convenios de colaboración.
Ibhi ha descartado la posible venta de los fragmentos a alguna institución extranjera, como sucedió en 2011, cuando otro meteorito cayó en la región de Tata, en el sur de Marruecos, y sus fragmentos llegaron a venderse a entre 11,000 y 22,000 dólares, diez veces el precio del oro.
"El meteorito es propiedad de la universidad", dijo el profesor, y anunció que harán otra misión del centro docente en busca de nuevos fragmentos del último meteorito expulsado por el cielo.
Los fragmentos de Awsard son de color muy negro por ser un meteorito carbonatado, muy rico en carbón, lo que permite a Ibhi suponer que pueda contener moléculas orgánicas, de gran valor científico porque podrían dar indicios sobre el origen de la vida en la Tierra, sostiene. Ibhi afirma que las rocas originarias de meteoritos pueden contener microdiamantes, pero tanto este detalle como la cuestión de las moléculas sólo podrán saberse cuando se lleven a cabo análisis más especializados para los que no se cuenta con medios en Marruecos.