La ciudad que nunca duerme teme perder su identidad

La medida, deberá entrar en vigor el 3 de noviembre, estipula que todas las tiendas cierren a las 10 de la noche, en tanto que las farmacias y restaurantes deberán hacerlo a medianoche.

Esta regulación, no afectará a los establecimientos frecuentados por turistas, tiene el objetivo de racionalizar el consumo de la electricidad, pero ha provocado la ira de comerciantes y vecinos.

En diferentes barrios de El Cairo, el rechazo y la confusión predominan entre la ciudadanía
, que teme no solo los efectos económicos negativos, sino también sus repercusiones sociales.

Convertir El Cairo de una ciudad "luminosa" a una "oscura" es inaceptable para Maha, que trabaja en una farmacia en el barrio de Zamalek, en el centro de El Cairo.

 
Además, "con la aplicación de la regulación se reducirá la sensación de seguridad en la ciudad", explicó Maha.

El secretario general de la Federación de Cámaras de Comercio, Ala Eiz, dijo, que el Gobierno no ha considerado que "cada provincia cuenta con sus características", e insistió en que su organismo rechaza la propuesta.

El vocero del Ministerio de Electricidad y Energía, Aktham Abu Elila, aseguró que la decisión está encaminada a ahorrar el 8% de la energía usada por las tiendas por la noche para "reutilizarla" en las horas cumbre.

El ministro de Comercio e Industria, Hatem Saleh
, aseguró al diario "Al Ahram" que la medida "reducirá la dependencia de las tiendas de la electricidad subvencionada por el Estado".

 
La legislación pretende el ahorro 984 millones de dólares al año en subsidios a la electricidad, según el mismo medio.

Algunos dueños de restaurantes y cafés dijeron que la propuesta les obligaría a despedir a las personas que trabajan por la noche.

Pese a todo, algunos partidarios de la propuesta, como Hani Hasan, un panadero de Zamalek,  irse temprano a casa le dará la oportunidad de estrechar los lazos familiares.


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EFE
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