Menú de lujo para la última noche del año

Juan José Martínez, subdirector del hotel madrileño, explicó cómo en una noche tan especial sus salones se llenan de familias dispuestas a divertirse y a disfrutar de un menú único.

Una guirnalda con luces da la bienvenida a lo que será una noche llena de sorpresas y deliciosos sabores. En el recorrido hacia la mesa las luces de un árbol de Navidad abren paso a los salones donde se degustará la cena, en la que dos orquestas amenizarán la velada.

"La Nochevieja es para el hotel la fiesta más especial del año", dice Martínez, y en ella el Ritz despliega todo el "esplendor" para celebrar una Navidad llena de "alegría".

 
Rojos chispeantes, elegantes dorados, una delicada cubertería de plata y una vajilla exclusiva sobre un mantel de hilo crean el escenario perfecto para celebrar la última noche del año.

El subdirector del hotel afirma que el menú es preparado acorde con la fiesta y contiene elementos de la cocina gastronómica del "mundo".

Jorge González, chef del Ritz, es el encargado de confeccionar el menú que consta de caviar beluga, sorbete de mandarina y aire de cítricos como aperitivo y para continuar taco de foie gras templado, piña de inverno, bizcocho de anisados y salsa de miel de encina.

 
Además de lasaña de bogavante con verduras de temporada y mantequilla de tartufo; sorbete de tomillo limonero con vodka Stolichnaya; solomillo de ternera, su jugo a la vainilla con burratina líquida, y concasé de tomate para finalizar con "Royale" de avellana, almendra y café con crema helada de mazapán.

El chef explica que la selección de productos ha estado condicionada, porque en Navidad no pueden faltar platos tradicionales y con "tirón" como son el "solomillo" o el "marisco".

Para González, los turrones han dejado de ser "la guinda" del menú como tal. Con el mazapán o el turrón como base se trata integrar esos productos en otros como los "troncos de navidad" para ofrecer un postre distinto sin perder la tradición.

Gema Vela
, la sumiller del hotel, es la encargada seleccionar los vinos que acompañarán la suculenta cena. Un Barón de Chirel Reserva 2005 o un champagne como Ruinart Blanc de Blancs.

 
Un ágape que se complementa con el cotillón que comienza tras las uvas y se alarga hasta la madrugada. Aunque el precio por persona de cena y cotillón es de 937 dólares, Juan José Martínez, dice que la cena es "única y especial" por lo que cuentan con una cantidad de clientes que repiten año tras año.


Categoría
fecha edicion
old id
854869
autor
EFE
Fecha y hora de publicación