Arriesgan su salud al optar por leña para calentarse
Un equipo de científicos del Laboratorio de Mecánica del Medio Ambiente de la Facultad de Ingenieros Químicos de la Universidad de Salónica viene midiendo periódicamente, desde el pasado verano, las partículas que se encuentran en el aire del interior de 30 viviendas.
Los expertos advierten en la nota de una creciente contaminación del aire, que atribuyen a que cada vez hay más griegos que abandonan el uso de la calefacción central de los inmuebles, con petróleo o gas, debido al aumento del precio del combustible.
La concentración media de partículas con menos de 2.5 micrómetros de diámetro, después de tres horas de uso de fogón o de la estufa de leña, es de 50 microgramos por metro cúbico, más del doble del límite de seguridad previsto por la legislación europea, de 20 microgramos por metro cúbico.
Según el laboratorio, la concentración de "partículas aún más pequeñas que penetran en los pulmones y de ahí a la sangre, y son capaces de provocar no solo problemas respiratorios, sino también cardiovasculares", explican en el comunicado.
El ahorro logrado es cuestionable pues calculan que solo para la ciudad de Salónica, el costo de problemas de salud provocados por la polución debida al uso de fogones y estufas de leña se ha elevado en unos 40 millones de euros.
El previsto incremento de las tarifas de electricidad desde el inicio de 2013 agravará aún más el problema, pues muchos consumidores reemplazaran la calefacción eléctrica con estufas de leña.
"Lugares de Salónica como Thermi, Kalamariá o Tumba, conocidos por la buena calidad de su aire, ahora huelen todo el día a leña quemada", declaró Jristos Vlajokostas.
Parecida es la situación en Atenas, donde en los barrios de clase media los servicios del ministerio del Medio Ambiente han registrado concentraciones de partículas tres y cuatro veces más altas del límite de alerta.
"El problema es grave porque no solo la utilización de la leña se ha multiplicado, sino también muchos hogares queman leña de puertas y de ventanas impregnadas de substancias químicas", explicó una fuente del ministerio de Medio Ambiente.
"En los primeros días de 2013 habrá una reunión de especialistas del este ministerio y del de Salud Pública para adoptar iniciativas adecuadas", agregó.
Otra víctima de la crisis son los bosques griegos. Desde el inicio del pasado otoño, tanto los servicios de guardabosques como la World Wild life Fund vienen alertando sobre un dramático incremento de la tala ilegal.