Solo diez semanas le bastó a Norman un perro de la raza pastor para aprender
a montar monopatín.
Pero no solo eso, el intrépido can también domina a perfección la
bicicleta.
Su dueña Karen Cobb, le entrenó y ahora anda por las calles de California
del Sur, como si fuese un niño en una bicicleta azul.
El perro necesita tan solo un poco de ayuda de Karen para subirse a la
bicicleta, en la que una vez a bordo demuestra todas sus habilidades.