Pistorius ingresó con solemnidad a la corte, vestido con un traje gris y corbata azul. Más tarde estalló en llanto.
El padre de Pistorius, Henke, estaba en la sala del tribunal, así como su hermano Carl, su hermana Aimee y otras personas que apoyan al atleta sudafricano con doble amputación y de 26 años de edad.
Más de 100 personas se congregaron en la Sala de Justicia C, en el Juzgado de Paz de Pretoria, incluidos decenas de fotógrafos y camarógrafos.
El atleta fue visto antes saliendo de una estación policial con su chaqueta cubriendo por completo su cabeza, mientras era conducido a un vehículo de la Policía. En una mano sostenía lo que parecía un pañuelo.