La rutina de Juan Manuel Márquez está integrada por cuatro ejes centrales, mismos que están enfocados en atacar sus puntos débiles: velocidad, resistencia y potencia.
Correr. El deportista recorre diariamente de 4 a 5 kilómetros. Esta actividad le permite adquirir resistencia en la musculatura de sus piernas, aumenta la oxigenación de su cerebro y fortalece su estructura ósea.
“Sparring”. Es la verdadera escuela de combate. Es un conjunto de movimientos que le permiten a la persona potencializar sus golpes y rapidez.
Cámara hiperbárica: En su plan de entrenamiento, el boxeador ejercita una hora y media bajo este método, el cual consiste en realizar ejercicios en una presión atmosférica similar a la que soportan los buzos en profundidades de 5 a 20 metros.
Actitud positiva: Juan Manuel Márquez debe sus logros a su fuerza mental. Un pensamiento positivo es la clave para hacer de una derrota el instrumento para lograr un triunfo.