197
- centros escolares existen en Bocas del Toro, muchos en lugares totalmente inhóspitos.
Ingrid y los demás docentes que trabajan en áreas apartadas mantienen el temor permanente de que la humedad, la falta de sanidad, el uso de letrinas y los insectos puedan ocasionarles una enfermedad.
Su mayor anhelo es lograr una posición permanente y que le den la oportunidad de estar más cerca de su familia.
Unos viajan por mar, otros a caballo por montañas igual de peligrosas y otros son llevados en helicóptero.
No obstante, a través del tiempo, miles de educadores han renunciado el primer día en que llegan a sus destinos. Algunos lo hacen por voluntad propia y otros obligados por la presión de sus familias.