La semana pasada, la Asamblea Nacional aprobó el Proyecto de Ley 559, y que reforma artículos de la Ley 45 de 1995 sobre el impuesto selectivo al consumo de bebidas alcohólicas en Panamá.
Entre los cambios y las nuevas normas está que todo licor de fabricación nacional o importado tendrá que mantener adherida o impresa en sus envases una etiqueta que indique que es un producto nacional o del país de origen, además otros datos como el nombre del fabricante, el nombre y clase de licor, la cantidad o contenido del líquido y el grado alcohólico.
Otra de las adecuaciones a la ley es que todo licor nacional o extranjero, cuyo contenido de alcohol por volumen sea de más de 5% deberá contener timbre, identificación especial o sustituto de trazabilidad. Esta identificación será reglamentada posterior a esta ley. Una vez aprobado el proyecto, las reacciones no tardaron, como fue el de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), que solicitaron al presidente de la República el veto de la Ley 559, que fuera devuelta al Pleno para mayor discusión entre los sectores.