La empresa Annibale Gammarelli era la encargada de la ropa de los papas desde 1793, a excepción de Pío XII, que se mantuvo con su sastre.
Con la elección de Benedicto XVI como el regente de Roma, hubo cambios para lo que sería su guardarropa.
El papa decidió traer a su sastre de confianza, Michele Ombroso, de la firma Euroclero, así lo dejan saber medios internacionales.
Otro de los personajes encargados de que el papa vista bien es Raniero Mancinelli, quien desde 2005 cuando fue electo el último sucesor de Pedro, se encargó de confeccionar sus sotanas blancas.