Solo basta con recorrer los sitios de venta de comida cerca de nuestros trabajos en una mañana cualquiera y de seguro no se encontrará algún alimento diferente a las frituras. La lucha para evitar el aumento de las enfermedades relacionadas con la obesidad se pierde cada amanecer, y aunque hay que reconocer que se ha despertado la conciencia en parte de la población sobre la importancia de tener un estilo de vida saludable, la tentación está a la vuelta de la esquina a precios más accesibles que los de los productos nutritivos. En los supermercados, los artículos denominados “dietéticos” y bajos en grasas solo llenan un estante; en el resto, usted sabe lo que hay. Ante este panorama, la solución está en nuestros propios hogares, cocinando y consumiendo alimentos que nos ayuden y evitando el exceso de condimentos. Por las calles se escucha el dicho “una vez al año no hace daño”, no obstante, antes de “pecar”, pregúntese cuántas veces ha sido esa “única vez” y tengamos fuerza de voluntad, no por la estética, sino por nuestra salud.
La oferta poco nutritiva se impone a la saludable en nuestra rutina diaria
Francisco Paz (francisco.paz@epasa.com) / PANAMA AMERICA