El trabajo del personal de control de vectores es una tarea difícil que comienza con mantener a la persona con malaria durante 7 días en su vivienda, vigilando al pie de su cama que se tome el medicamento que le entrega. Verifica si se le quita la fiebre, si come, si hay criaderos de mosquitos dentro o por los alrededores de las viviendas, revisa las charcas en donde deposita una pastilla que impide el desarrollo del vector y fumiga. Según Carlos Gálvez, jefe de Epidemiología del Minsa, el personal de control de vectores participa, convive y desarrolla un trabajo duro porque tiene que ir a las áreas comarcales más remotas donde se llega luego de muchas horas en canoa, de camino, sitios inhóspitos, y duermen en hamacas.
Control de vectores es dura tarea de vigilancia
REDACCION / PANAMA AMERICA