La promotora Living Bauhaus aseguró en un comunicado que el desmantelamiento del Muro "no tiene nada que ver" con la construcción de su edificio, sino que "se trata de un requisito del distrito berlinés" al que pertenece la parcela. Por su parte, el portavoz del distrito declaró que la administración berlinesa "no tiene nada que ver con eso", a pesar de la intervención directa de las fuerzas de seguridad en las tareas de desmantelamiento.
La futura construcción tendrá una altura de 63 metros, lo que la convierte en uno de los edificios más altos de la capital alemana desde la caída del Muro y que, con sus 6,000 metros cuadrados, ofrecerá viviendas a partir de los 2,750 euros el metro cuadrado, muy por encima de la media.