Este tipo de masaje es ideal para reducir los niveles de estrés, después de un agitado día de trabajo, o bien por la tensión acumulada.
Los especialistas en esta materia proceden a masajear los llamados “nudos”. Los mismos deben hacerse de forma lenta, con movimientos pausados, pero con una presión firme y progresiva.
El efecto de este tipo de masaje es una relajación y disminución del tono muscular.