Muchos padres son creyentes de que el celular es vital para informar sobre los problemas de sus hijos y optan por comprarles uno para tenerlos vigilados, saber lo que hacen en la escuela y en la casa.
Para la psicóloga Lorenza Santana, esta premisa es común en nuestra sociedad, pues los dos padres trabajan. “La edad apropiada para que un niño use un celular es a los 15 años, porque tiene mayor madurez y responsabilidad. Hoy en día, este aparato es muy peligroso, pues son algunos de los objetos preferidos por los delincuentes. Lo más recomendado es recurrir a los métodos de antaño, es decir, a las notas escritas a mano o visitar la escuela regularmente para hablar con los maestros”, destaca la psicóloga Santana.
En cuanto al uso de la computadora, en el hogar, se deben crear reglas y normas que el niño cumplirá. “Es importante establecer pausas. Los padres no deben ser muy permisivos”.
La vigilancia es un aspecto relevante, pues el mundo de la internet posee millones de peligros. “Lo mejor es buscar mecanismos para bloquear y así controlar las páginas negativas”.