Jorge Mario Bergoglio, un joven inquieto y estudioso

REDACCION / PANAMA AMERICA

El papa Francisco fue un niño inquieto y estudioso, que nunca soñó con llegar al Vaticano, y cuya temprana vocación religiosa no le impidió tener un amor adolescente, según recuerdan sus amigos, vecinos y compañeros de colegio de su barrio porteño de Flores.

Decenas de periodistas se agolpan en la puerta de la casa en la que Bergoglio pasó sus primeros años, en los que, además de jugar al fútbol con sus amigos, dedicaba mucho tiempo a los estudios, e incluso tuvo un amor adolescente.

Ese amor fue Amalia, una amiga de la infancia, quien hoy, muy emocionada, explicó que fue su novia cuando tenían "12 o 13 años", y que, bromeando, él le llegó a pedir matrimonio.

"Si no me caso con vos, me hago cura", le dijo un día de forma profética Bergoglio.

Entre 1943 y 1948, Francisco estudió primer grado en el colegio público "Antonio Cerviño", donde todavía se conservan los libros con sus calificaciones y las listas de asistencia.

"Siempre sacaba suficientes en todo, pero hay que explicar que en aquella época las calificaciones que se otorgaban eran o suficiente o insuficiente, no como ahora", indicó Roxana Domínguez, actual directora de la escuela.


Categoría
fecha edicion
old id
867937
Fecha y hora de publicación