La Región Metropolitana de Salud hace recomendaciones para la salubridad de productos para el consumo humano, pues es fundamental velar por la salud de las personas que llegan a estos lugares para comprar alimentos, o productos para el consumo.
En el caso de los alimentos, frutas o vegetales se estipula que para los que deben estar en frío, la temperatura debe ser menor a los siete grados centígrados, mientras que para los que deben reposar caliente, la temperatura debe estar por encima de los 60 grados.
Todo aquel producto que este entre los siete y 60 grados no está en las condiciones apropiadas.
Los vendedores deben tener su respectivo carné de salud y los locales los permisos pertinentes, mientras que los alimentos deben estar debidamente protegidos y los platos y cubiertos debe ser de material desechable.
Las multas van desde los 50 hasta los cinco mil dólares, esto depende de la gravedad de la infracción en que incurran los dueños de estos establecimientos.