La videoaudiencia se ha convertido en una alternativa para enfrentar el problema de la demora en los juicios, considerado uno de los graves problemas de la administración de justicia.
Con esta medida, las autoridades se ahorran los costos de logística para el traslado de los detenidos a los tribunales, que representa una de las principales causas en la suspensión de las audiencias.
Este es un sistema de audio y video por donde los detenidos, sin necesidad de estar en la sala de audiencia, siguen de cerca la presentación de pruebas y alegatos de sus casos, quienes desde el centros penitenciario donde están recluidos pueden comunicarse con el tribunal por medio de una línea telefónica.