Lluvia de ratones tóxicos combate plaga de serpientes en Guam
La misión consiste según el plan inicial, en echar desde helicópteros los roedores muertos a los que previamente habrán alojado en su interior 80 miligramos de paracetamol, mortal este para la serpiente arbórea marrón (Boiga irregularis) cuya población intentan controlar.
La serpiente arbórea marrón, especie invasora original de Australia y de la isla de Papúa, es responsable de la extinción de nueve de las doce especies de aves autóctonas de Guam tras arribar al país en barcos de la marina americana durante la Segunda Guerra Mundial.
La ausencia de depredadores naturales para esta especie y la abundancia de comida han propiciado la expansión de esta serpientes por casi toda la isla.
Además del desastre para la fauna guameña, el reptil supone un problema para el gobierno ya que resulta difícil impedir que penetre en las instalaciones eléctricas y cause costosas averías en el sistema de suministro de energía.
Este experimento piloto se realizará en unos "810,000 metros cuadrados al noroeste de la base aérea de Andersen" comentó Jesse Guerrero, miembro del equipo de biólogos en la base militar norteamericana.
Para evitar que otros animales puedan envenenarse con la ingesta de los roedores, estos serán lanzados con una especie de mini-paracaídas "para que se enganchen en los árboles" donde las serpientes habitan.
Algunos roedores, además del tóxico cuyo efecto mortal tiene una duración de 72 horas, también portarán un sistema de radio transmisión para rastrear los movimientos de las serpientes antes de su muerte.
"Queremos asegurarnos de que estamos haciendo lo correcto. Si la información recabada muestra que el plan es eficaz para el control de la población planificaremos nuevas misiones en otras áreas de Guam", declaró Daniel Vice, miembro del Departamento estadounidense de Agricultura y Vida Salvaje para Hawai, Guam y las islas del Pacífico, al diario "Pacific Daily News".
Según los expertos, unos 2 millones de serpientes llegan a alcanzar hasta 3 metros de longitud, habitan la isla de Guam.
La operación militar dispone de un presupuesto de 1 millón de dólares aportados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y obtuvo la aprobación por Agencia de Protección Medioambiental del mismo país.