Ya hacen siete años de que cientos de personas resultaron afectadas de por vida y otras decenas fallecieron producto del consumo de dietilenglicol, por eso esta propuesta, que busca establecer una pensión vitalicia para los familiares de quienes murieron y de los que ven cómo se deteriora a diario su salud, representa un pequeño aliciente. Esta iniciativa debe ir de la mano de una mejor atención para estos pacientes que se vieron afectados debido a una negligencia.
Es hora de apoyar a estas víctimas
Alberto Pinto (alberto.pinto@epasa.com) / PANAMA AMERICA