Un museo expondrá el menú de la última comida en el Titanic
El museo del Titanic de Belfast se exhibirá 40 platos ofrecidos a la flor y nata del buque durante el almuerzo de aquel 14 de abril, el último antes de que se fuera a pique en las frías aguas del Atlántico Norte, figuran chuletas de cordero a la parrilla, queso gorgonzola o lengua de buey en conserva.
El preciado listado fue adquirido en una subasta celebrada en Inglaterra el pasado año por Rupert Hunt, coincidiendo con el centenario del accidente más famoso de la historia de la navegación y en el que murieron más de 1,500 personas.
Según ha contado Hunt a los medios, el menú sobrevivió gracias a que la pasajera Ruth Dodge, esposa del médico Washington Dodge, lo tenía guardado en el bolso de mano que llevaba cuando abandonó el Titanic en uno de sus botes salvavidas.
En su reverso todavía puede leerse la nota manuscrita dejada por un oficial de abordo que conocía a la familia de la pareja y les expresaba sus mejores deseos con una breves líneas.
Los Dodge, que viajaban con su hijo, fueron rescatados después del hundimiento por el transatlántico Carpathia y trasladados a Nueva York.
El menú se exhibirá con otros objetos, como una carta enviada por el doctor de abordo John Simpson a su madre y varios documentos de la compañía Harland & Wolff, los astilleros que construyeron el Titanic y desde donde se botó el 31 de mayo de 1911 el Titanic.
Para Judith Owens, vicedirectora ejecutiva del museo Belfast Titanic, situado frente a los citados astilleros, el menú permite "sentir y entender" la "grandeza de estilo eduardiano" del que gozaban los pasajeros de primera clase en el "lujoso comedor" del transatlántico.
Owen agradeció a Hunt que haya cedido su preciado recuerdo a la exposición para que "miles de personas" tengan la oportunidad de "verlo de cerca".
El Belfast Titanic es un impresionante edificio de seis plantas y 14,000 metros cuadrados con la forma de cuatro proas de la misma altura del auténtico Titanic.
El visitante inicia un viaje por las nueve galerías que explican la historia de la propia Belfast y del transatlántico, el objeto móvil de mayor tamaño del mundo.