En algunas comunidades del interior del país aún se mantienen las creencias en brujas y fantasmas, esto como parte de la cultura popular de pasadas generaciones.
Estas expresiones culturales se encuentran arraigadas principalmente en los pueblos apartados de la República.
De hecho, la obra “26 leyendas panameñas”, del autor Sergio González Ruiz, plasma fervientemente las creencias y supersticiones en las que los campesinos de antaño creían.
Aida Díaz, estudiosa en temas de costumbres y tradiciones, manifestó que los mitos son parte de la cultura popular del panameño, son parte de su identidad.
Declaró que muchos de esos relatos son tomados como moraleja para exaltar valores como el respeto, la fe, la solidaridad y la tolerancia.
Personajes como las brujas, los espíritus, la tulivieja o la tepesa, los duendes y el cachafa son muy famosos dentro del argot popular de la gente que vive en los campos.