El papa Francisco y el papa emérito Benedicto XVI mantuvieron, tras la misa crismal del Jueves Santo, una "larga e intensa" conversación telefónica, informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.
Francisco llamó por teléfono a Benedicto XVI después de la misa que ofició en la basílica de San Pedro del Vaticano.
La conversación muestra, precisó Lombardi, la "unión" entre el papa y el pontífice emérito.
Francisco y Benedicto XVI se reunieron el pasado día 23 en Castel Gandolfo, donde vive el papa Ratzinger, conversaron a solas durante 45 minutos y almorzaron juntos.
Esta es la tercera vez que los dos papas hablan por teléfono, al menos que se sepa oficialmente.