Por momentos, los Yanquis de Nueva York parecen un equipo pobre pese a tener una nómina sobre los 200 millones de dólares.
Su drama es que tienen muchos peloteros caros que no están en condiciones de jugar, por lo menos al principio de la temporada, y deben hacer malabarismos para reemplazarlos sin gastar mucho dinero. La novena proyecta una fragilidad que no se había visto en mucho tiempo y que hace que muchos se pregunten si podrán seguir ejerciendo con mano de hierro su hegemonía en la división Este de la Liga Americana, en la que han sido campeones en 12 de las últimas 15 temporadas.
Los Yanquis se han planteado reducir su nómina de salarios, cuidando que no pase de los 189 millones de dólares en 2014.