El tránsito masivo desde las provincias centrales y los poblados de las playas
del Pacífico encontró a la misma hora, los mismos espacios.
En la entrada y salida del pueblo de Aguadulce, el tráfico de muchos taxis de ruta interna tomaba más de 15 minutos para cruzar la Interamericana y llegar a su destino. En Penonomé, la situación no cambió, pues los vehículos circulaban muy lento, y lo mismo pasó en Río Hato, Antón, pues, a pesar de que se habilitaron los cuatro paños, allí también el flujo era lento, porque según el Tránsito, desde Farallón, Santa Clara, Coronado y otras playas, también empezaron a salir vehículos que se acumulaban en el inmenso tranque, que estaba inmóvil hasta Las Guías de Oriente.