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Más miembros
- 3,500 personas era el estimado de miembros de pandillas en el año 2009, según informes de criminalidad del Ministerio de Seguridad.
- 7,500 miembros se cuentan actualmente entre los más de 200 grupos a nivel nacional. Estos datos fueron destacados por el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, durante una reunión en Apede el año pasado.
Pentágono, Rugrats, Calor calor, 15 pisos, Ciudad de Dios, Hijos pródigos, Viet Nam, Cucui, Los sopranos, Bagdag y Ratata son algunos de los nombres de pandillas mencionados o identificados por las autoridades.
La lista que lleva el Sistema Integrado de Estadísticas Criminales (Siec) muestra en estos nombres relaciones con series televisivas de acción y series animadas. En otros casos, muestran relación con situaciones de barrios o lenguaje del barrio, pero qué mensaje envían además estos grupos al tatuar los logos y dejar las marcas de sus grupos en los barrios.
En el informe de criminalidad de 2010 se determinó que la etimología de los nombres, en ese tiempo de 209 pandillas, en su mayoría o 18% hacía alusión a la cultura rap en Estados Unidos de América.
Otro 17% hacía referencia al nombre de un barrio o lugar específico del país, y un 15% como tercera variante estuvo la alusión directa a actos, personas o verbos que describen una acción violenta.
En menor cantidad había nombres identificados con referencia directa a asuntos religiosos, “a Dios y a lo sagrado”, enumera el informe. Le siguieron en importancia, las frases relacionadas con tiras cómicas, grupos o personas terroristas, nombres de ejércitos o zonas de guerras, y en porcentajes poco significativos, la relación de grupos a nombres de animales o el dinero.
En la actualidad, la lista tiene como un denominador común la mención de la edad, son utilizadas frases u oraciones con “niños” “kids”, “hijos” o “boys”.
Roberto Pinnock, un sociólogo e investigador del Programa FLACSO Panamá (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) mira más allá de los nombres. Para él estos títulos son más que identificaciones y pueden ser analizados para ayudar a revelar perfiles de cada grupo.
“Estos nombres te dicen a quiénes están admirando, a qué están aspirando, y sus actuaciones como grupo”, manifestó.
Pinnock considera que el estudio de estas identificaciones puede llegar a ser un componente de apoyo dentro del estudio integral del problema, porque al determinar las características y costumbres o “subcultura” de estas pandillas, las estrategias para enfrentar sus acciones resultarían en mayor efectividad.