Crean material tridimensional que se asemeja a los tejidos biológicos
Los materiales semejantes a tejidos, desarrollados por el estudiante de doctorado Gabriel Villar y sus colegas, tiene la textura del caucho y se asemejan físicamente a los tejidos del cerebro y la grasa, indica el artículo publicado en la revista Science.
Los investigadores procuran construir, materiales que puedan usarse en aplicaciones como la administración controlada de medicamentos, y esperan integrar la tecnología con los tejidos vivos para reparar o fortalecer órganos deteriorados.
El material similar a un tejido biológico se fabricó usando un impresor tridimensional que eyecta minúsculas gotas de agua que contienen todos los ingredientes químicos y bioquímicos necesarios. Cada gota es un compartimento acuoso de unos 50 micrones de diámetro.
Aunque esto es casi cinco veces más grande que las células vivas los investigadores creen que podrían hacerse más pequeñas. Las redes impresas, que permanecen estables, se ensamblan en una bandeja que se mueve para establecer la posición de cada gota expulsada.
Las gotas se acumulan y mantienen separadas por una fina membrana de lípidos en la cual pueden colocarse poros que permiten la comunicación entre gotas vecinas. Esas sendas imitan los nervios y pueden transmitir señales eléctricas de un punto de la red a otro.
Las "redes de gotitas" impresas pueden configurarse como bloques de construcción en un nuevo tipo de tecnología que lleve los medicamentos a los sitios donde son necesarios y, algún día, podrían reemplazar o interactuar con tejidos humanos dañados.
Las redes de gotas son sintéticas no tienen genes y no se replican, con lo cual se evitan problemas que ha habido con otros métodos para la creación de tejidos artificiales, como los que usan células madre.
"Hemos creado una forma de producción, con escala variable, de un nuevo tipo de material blando", indicó Villar, quien estudia en el Departamento de Química de la Universidad de Oxford.
"Las estructuras podrían, en principio, emplear gran parte de la maquinaria biológica que permite un comportamiento complejo en las células y tejidos vivos".
El profesor de química Hagan Bayley, que encabezó el proyecto, explicó que "los impresores tridimensionales convencionales no sirven para crear estas redes de gotitas, así que construimos uno en nuestro laboratorio de Oxford".