Los últimos acontecimientos delictivos han provocado que los residentes de Clayton, donde ocurrieron las violaciones carnales, incrementen su presupuesto en gastos de seguridad. Juan, como se identificó uno de ellos, señaló que ahora necesita gastar cerca de 2,000 dólares solo en verjas, vive en calle Papaya 1. Más arriba, un vecino de Juan salió a la servidumbre a denunciar que la policía no está allí siempre, que ahora “hay un montón por los últimos hechos”. En Papaya 2, Orlando, un señor de corbata que dijo ser gerente de mercadeo, manifestó que en el sitio siempre hay un motorizado dando la ronda. Las quejas de los pocos residentes con los que se encontró [B]Panamá América[/B]expresaron que desde el año pasado se están repitiendo robos y hurtos. “Aquí no solo se han cometido las violaciones que ahora tienen esto lleno de policías... Aquí se han robado 5 autos, han entrado a las casas y se han llevado computadoras, prendas, cajas fuertes y hasta armas de fuego de algunos residentes que tienen permiso”. Este mismo ciudadano declaró que en su calle han contratado un agente de seguridad de 6:00 p.m. a 6:00 a.m.
El miedo los obliga a armarse y pertrecharse
REDACCION / PANAMA AMERICA