Cada día que pasa, en una nación como la nuestra de rápido crecimiento, es obvio que las bandas delincuenciales se armen de nuevas estrategias y tengan mentes creativas que exploran nuevos métodos para cometer sus fechorías. Del clásico “paquetazo” se ha evolucionado a secuestros expresos y otras modalidades con consecuencias fatales que atemorizan a la sociedad. La lucha contra el crimen organizado es permanente. Se reconoce el esfuerzo que han realizado los estamentos de seguridad pública para combatirlo y la mayor presencia de agentes policiales en las calles, pero si hay creatividad para robar, también debe haber para desarticular a estos malhechores.
Una lucha permanente sin descanso
Francisco Paz (francisco.paz@epasa.com) / PANAMA AMERICA