Una exhibición de réplicas de proyectiles y cohetes rodeados de flores inaugurada ayer en Pionyang pone de manifiesto el orgullo de Corea del Norte por su arsenal ilícito que ha puesto a la región en vilo.
El Gobierno norcoreano ha advertido que tiene armas apuntadas a sus rivales en caso de ser provocado, pero todavía no ha revelado planes específicos de disparar un proyectil ni efectuar otra prueba nuclear.
Sin embargo, a la llegada a Seúl del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para conversar con funcionarios surcoreanos, un alto jefe militar estadounidense dijo a la prensa que no hay indicios de movimientos militares que confirmaran tal presunción.