La lista de espera es liderada por pacientes con daños renales

Domayko Olivares (domayko.olivares@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Cirugía

  • Donantes
  • En el caso del trasplante renal y médula ósea se puede utilizar un donante vivo. En el caso de hígado y córnea solo se admiten donantes fallecidos.
  • Monitoreo
  • Después de cada trasplante, al paciente se le sigue un monitoreo para verificar la reacción de su organismo con el nuevo órgano.
  • Registro
  • A pesar de que en noviembre de 2012 se instaló el Registro Nacional de Donantes, este aún no está activo.
  • Donantes
  • En el Registro Nacional de Donantes solo figura la gobernadora Mayín Correa y el arzobispo José Domingo Ulloa, firmantes de la iniciativa.

Lista de espera

  • 50 pacientes esperan tener córneas nuevas para poder ver.
  • 7 personas están en lista de espera por un nuevo hígado.
  • 4 requieren médula ósea.

Entre los cuatro programas de trasplantes existentes en Panamá, el de riñón ocupa el primer lugar en la lista de espera que maneja la Organización Panameña de Trasplantes (OPT).

Actualmente, unas 250 personas esperan con paciencia un trasplante de este tipo, pues sus deterioradas venas a duras penas pueden soportar la diálisis a la que son sometidas porque sus riñones ya no sirven para limpiar su sangre.

La cifra hace gran contraste con la lista de espera de trasplante de córnea con 50 pacientes, de hígado con siete y de médula ósea con cuatro pacientes.

El primer trasplante de riñón de donante vivo que se realizó en Panamá fue en 1991, y siete años después se trasplantó el primer riñón de donante fallecido. Desde que se inició el programa, se han realizado 560 trasplantes de este tipo, incluyendo unas 15 intervenciones a menores de edad.

El director de la OPT y especialista en nefrología, César Cuero, explicó que la creciente cantidad de pacientes en lista de espera por trasplantes de riñón va de la mano con la alta población de pacientes con daño renal causados principalmente por la diabetes e hipertensión arterial.

“Hay muchas más causas, pero entre la diabetes e hipertensión se lleva casi el 70% de las enfermedades crónicas, eso representa dos terceras partes de los pacientes con daño renal”, explicó.

Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo son unas de las causas de estos males. De hecho, según el Ministerio de Salud, en los últimos 10 años las enfermedades del sistema circulatorio son responsables de casi el 30% de la mortalidad en el país y una tercera parte de la población puede desconocer que padece de hipertensión arterial.

Una presión no controlada puede llevar a un infarto, al miocardio, derrame cerebral e insuficiencia renal crónica.

Cuero abogó por una política de prevención efectiva a nivel del Ministerio y la Caja de Seguro Social, donde además de educar a los pacientes, también se trabaje con los médicos de atención primaria, tratando de disminuir el número de pacientes, que mal controlados, puedan llevar a una enfermedad renal crónica.

Los riñones son los encargados de filtrar toda la sangre del cuerpo y su tamaño es similar al de un puño cerrado. Cuando estos se deterioran y los medicamentos ya no son suficientes, se requiere de una máquina de diálisis para purificar la sangre.


Categoría
fecha edicion
old id
872622
Fecha y hora de publicación